Un reciente estudio publicado en la revista Plant Foods for Human Nutrition ha revelado que muchos productos sin gluten contienen más azúcar y calorías, y menos proteínas y fibra que sus equivalentes con gluten.
Esta investigación analizó 39 productos sin gluten, encontrando que, en promedio, estos tenían un contenido calórico más elevado y una menor cantidad de proteínas, lo que puede contribuir al aumento de peso y a deficiencias nutricionales.
El gluten es una proteína presente en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, y es fundamental para la textura de muchos productos horneados; pero para las personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten, su consumo puede causar daños significativos, incluyendo problemas digestivos, desnutrición y enfermedades autoinmunes.
Con todo, eliminar el gluten de la dieta sin una necesidad médica puede llevar a la ingesta de productos procesados que carecen de nutrientes esenciales. En este sentido, la dietista Dany Faccio ha enfatizado la importancia de obtener un diagnóstico profesional antes de eliminar el gluten de la dieta, ya que hacerlo sin supervisión médica puede resultar en diagnósticos incorrectos y problemas de salud adicionales.
Además, muchos alimentos procesados sin gluten no son necesariamente más saludables y pueden contener aditivos y azúcares añadidos.
Así las cosas, para quienes deben evitar el gluten necesariamente, es recomendable optar por alimentos naturalmente libres de esta proteína, como frutas, verduras, legumbres, carnes, huevos y pescados; mientras que el seleccionar productos procesados sin gluten, resultará esencial leer las etiquetas y elegir opciones con pocos ingredientes y sin azúcares añadidos.
Por ejemplo, los copos de avena sin gluten son una excelente fuente de fibra y proteínas vegetales, resultando ideales para personas con sensibilidad al gluten.
De eesta manera, aunque los productos sin gluten resultan indispensables para quienes padecen enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten, no siempre son la opción más saludable para la población en general, motivo por el que resulta fundamental estar informado y seleccionar alimentos que aporten los nutrientes necesarios para mantener una dieta equilibrada.