Can Pizza acaba de inaugurar su primer restaurante con una oferta completa para personas celíacas basándose en la experiencia tradicional de su cadena de restaurantes, de manera que todos sus entrantes y postres estarán disponibles en versión sin gluten, mientras que todas las pizzas de la carta podrán disfrutarse tanto con masa tradicional como con masa sin gluten.
Para garantizar la seguridad alimentaria, el restaurante contará con dos hornos independientes y un protocolo específico de elaboración diseñado para evitar la contaminación cruzada. Además, su carta sin gluten cuenta con el respaldo de la certificación de la Asociación de Celíacos de Cataluña, que acredita el cumplimiento de los estándares de seguridad para personas celíacas.
La masa sin gluten se elabora íntegramente en el local de Can Pizza, manteniendo sus procesos artesanales y la calidad de las harinas e ingredientes utilizados. Para evitar la contaminación cruzada, la masa tradicional es transportada diariamente desde un centro de producción de la marca y manipulada, previo a su consumo, con harina de arroz. De esta manera, desaparece la harina con gluten en suspensión en el restaurante, sin alterar ni el sabor ni la textura final de la pizza.
Este restaurante marca el inicio de un nuevo modelo de restauración que establece las bases para escalar a otros locales del grupo. Para Reyes Giménez, CEO de la cadena de restaurantes, "este modelo responde a una necesidad real de las personas celíacas, pero representa algo mucho más amplio: nuestra capacidad para evolucionar desde la innovación, manteniendo la esencia de la marca y un compromiso firme e innegociable con la seguridad alimentaria".

