El consumo de pasta ha aumentado un 4,3 % en los hogares españoles en el último año, mientras que los precios han bajado un 1,7 % en lo que va de 2026. El sector afronta así un escenario de mayor demanda y precios más bajos, pese al encarecimiento de algunos costes de producción por las tensiones internacionales en los mercados de materias primas y energía... y todo teniendo en cuenta que las opciones sin gluten, elaboradas íntegramente con legumbres o con un mayor contenido en proteínas representan el 20 % del total de la pasta comercializada en España.
Los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) indican que los hogares españoles consumieron 207,2 millones de kilos de pasta en los doce meses hasta julio, un 4,3 % más que en el mismo periodo del año anterior. El gasto alcanzó los 538,47 millones de euros, un 2,7 % más, y el consumo medio se situó en 4,39 kilos por persona al año.
Las cifras de las empresas fabricantes y las consultoras del sector confirman esta tendencia. Según datos de Nielsen, las ventas minoristas de pasta crecieron un 3,1 % en volumen en el último año hasta septiembre, frente al 0,8 % registrado en 2025.
Según el IPC de septiembre, los precios de los macarrones, tallarines, cuscús y otras pastas alimenticias descendieron un 0,4 % respecto a agosto y un 1,6 % en comparación con septiembre de 2025. En lo que va de año, la caída alcanza el 1,7 %.
Pese al aumento de las ventas, los fabricantes afrontan dificultades por la incertidumbre geopolítica y su impacto en el precio del trigo, los envases y la energía. Además, las condiciones climáticas tienen cada vez más influencia en la disponibilidad de materias primas, al tiempo que el mercado también está cambiando por las nuevas preferencias de los consumidores. De esta manera, conviven quienes buscan productos económicos con quienes priorizan la calidad, la experiencia gastronómica o las propiedades nutricionales.
Según los datos aportados, ganan interés las pastas prémium y las opciones sin gluten, elaboradas íntegramente con legumbres o con un mayor contenido en proteínas. Estos productos representan el 20 % de la pasta comercializada en España, y ya superan el 7 % de la cuota de mercado en volumen y se acercan al 10 % en valor, con crecimientos de dos dígitos.
También aumenta el interés por propuestas inspiradas en otras culturas gastronómicas, especialmente la asiática. Los datos de Circana reflejan, asimismo, un crecimiento del 4,1 % en las pastas especiales vendidas en supermercados, impulsado por las espirales, cuyas ventas aumentaron un 17,3 %. En cambio, el consumo de pastas al huevo cayó un 6,8 % y el de las integrales, un 6,2 %.

