Las personas celíacas saben muy bien que deben tener cuidado con lo que consumen y son muy conscientes de la contaminación cruzada de alimentos. En esa línea a menudo suele plantearse la duda de si ¿puede una persona transmitir gluten a otra a través de un beso?. Y ahora ya se sabe que la respuesta rápida es sí.
Sin embargo, un estudio publicado en la revista de la American Gastroenterological Association, ha concluido que aunque el gluten puede transmitirse a través de los besos, la cantidad transferida suele ser muy pequeña y puede reducirse a niveles seguros tomando un pequeño vaso de agua.
Para quienes padecen celiaquía, llevar una dieta sin gluten puede resultar socialmente aislante y estresante, sobre todo en citas y relaciones de pareja; motivo por el que los investigadores afirman que su trabajo supone un alivio y una señal de que no todos los besos tienen por qué generar ansiedad.
En este sentido, la doctora Anne Lee, una de las autoras del estudio, ha explicado que "a todos nos preocupa si el gluten está presente en la comida de un restaurante, pero nadie se había planteado qué ocurre al besar. Los consejos que dábamos sobre besar y la enfermedad celíaca se basaban en precauciones y suposiciones. Antes nos guiábamos por nuestro criterio, pero ahora podemos ofrecer tranquilidad basada en la evidencia. No es necesario recurrir a medidas extremas".
Para llegar a esta conclusión, los investigadores examinaron la transferencia de gluten en 10 parejas, cada una compuesta por un miembro con enfermedad celíaca y otro sin ella.
El estudio, dividido en dos partes, evaluó si el gluten consumido por la persona sin enfermedad celíaca podía transferirse mediante un beso con la boca abierta e intercambio de saliva.
La prueba consistía en que la persona sin enfermedad celíaca comiera 10 galletas saladas y luego besara a su pareja.
En una prueba, las parejas esperaron cinco minutos antes de besarse; mientras que en el segundo escenario, realizado en un día diferente, la persona sin enfermedad celíaca bebió 4 onzas de agua inmediatamente después de comer las galletas y luego besó a su pareja.
Los niveles de gluten en la saliva fueron inferiores a 20 partes por millón (ppm) en el 90 % de todas las muestras en ambos casos, un umbral considerado seguro para los productos sin gluten.

