Acaba de abrir sus puertas en el barrio valenciano de Nou Campanar, Somni, que se ha consolidado como una de las aperturas más destacadas de la gastronomía valenciana gracias a una propuesta mediterránea que incorpora sabores de Oriente Medio y, sobre todo, garantiza que todas las personas, incluidas las celíacas, puedan disfrutar sin limitaciones.
Su promotor, Hiba Malek, ha explicado que que Somni “es un proyecto que lleva casi tres años en preparacion” y que “nace con mucha pasión y mucho porqué detrás”.
El nombre responde a ese espíritu: “Somni es el sueño, una palabra valenciana, pero es el sueño nuestro que se ha hecho real”; y la filosofía del restaurante es clara: permitir que cualquier persona pueda elegir, compartir y disfrutar de la experiencia gastronómica sin riesgos.
Malek lo expresa explicando que “en Somni sí que se puede comer y compartir, disfrutar, hacer lo que hace cualquier otra persona”, y añade un ejemplo revelador: “piensa en el niño celíaco que quiere comer del plato de su madre y no puede… En Somni sí que puede”.
Esta visión inclusiva es una evolución natural de Miracle, su primer proyecto, reconocido entre los mejores restaurantes sin gluten de España.
La carta de Somni combina productos locales con recetas tradicionales adaptadas. “Queremos poner el alma nuestra, que es Siria, pero estamos en Valencia; entonces queremos que sea una fusión”, explica Hiba Malek, cuya cocina trabaja especias y técnicas de una forma aromática, equilibrada y accesible. En este sentido, ha detallado que “no me refiero a que sea especiado ni picante, sino una mezcla suave que da identidad al plato”.
Entre sus elaboraciónes destacan el Falafel, el hummus y el mutabal adaptados al paladar mediterráneo Latke; su versión de las bravas, elaboradas con patata y boniato rallados, o el Kipbe adaptado sin gluten, que sustituye el búrgur por quinoa. De este último plato, el emprendedor ha dicho que “es la receta que hago en casa para mis hijos”.
Por otro lado están los Mejillones tigre, uno de los platos que está recibiendo “un feedback muy bonito”, y a ellos se suman platos principales mediterráneos, como pescados, pastas y arroces.
Así las cosas, este restaurante ofrece un menú viajero, que es un recorrido por culturas y sabores que, en palabras de su creadora, “es viajar un poquito a nuestra cultura y también por España”. Una propuesta perfecta para quienes disfrutan probando platos nuevos y compartiendo experiencias en la mesa.
En el menú viajero destaca el mousse de chocolate con café y cardamomo, una combinación delicada y sorprendente. Malek detalla que “el cardamomo no es para que huela a cardamomo, sino para darle un toque que da identidad al postre”, que se completa con un final de aceite de oliva.

