La enfermedad celíaca es un trastorno autoinmune que se desencadena cuando una persona con predisposición genética consume gluten. Sin embargo, la genética por sí sola no explica por qué algunas personas desarrollan la enfermedad y otras no; y en los últimos años, se han publicado numerosos estudios que señalan que determinadas infecciones virales, especialmente las causadas por reovirus, podrían actuar como desencadenantes.
La infección por reovirus en humanos es bastante común, aunque normalmente no produce síntomas o solo causa molestias leves. El grupo de investigación FunImmune de la Universidad del País Vasco (EHU) ya había demostrado que ciertos cambios químicos en el ARN, conocidos como metilación m6A, influyen en la respuesta inflamatoria al gluten y en el desarrollo de la enfermedad celíaca; por eso, en su nuevo estudio se propusieron comprobar si la infección por reovirus también está relacionada con esos cambios en el ARN.
El equipo, integrado, entre otros, por las doctoras Ainara Castellanos-Rubio y Maialen Sebastián de la Cruz ha determinado que las infecciones virales pueden cambiar ciertas marcas químicas del ARN, las llamadas metilaciones m6A, unos cambios que dejan una especie de “memoria” en las células que puede favorecer la inflamación relacionada con la enfermedad celíaca.
Los resultados de este nuevo estudio muestran que cuando se combinan una infección viral y el consumo de gluten, se producen cambios concretos en el ARN de un gen muy importante para controlar la respuesta inflamatoria.
En el estudio se utilizaron modelos celulares y biopsias intestinales de personas con enfermedad celíaca. Primero analizaron si estos pacientes habían estado en contacto con el reovirus y comprobaron que muchos tenían más anticuerpos frente a este virus, lo que indica que habían pasado la infección en algún momento; y después, empezarona mirar qué genes podrían estar alterados por esas infecciones y, a la vez, podrían tener estas modificaciones que habían encontrado anteriormente relacionadas con la respuesta al gluten.
Así, dieron con un determinado gen, que seguramente no es el único, involucrado en la respuesta inflamatoria y antiviral, y se centraron en su análisis para ver cómo la inflamación está regulada por su modificación y cómo los virus y el gluten pueden afectarle.
Con todo ello, el equipo de investigación constató que la combinación de haber tenido el virus, con la exposición al gluten de la dieta, puede hacer que ese gen se modifique y se genere una respuesta inflamatoria elevada que puede al final contribuir al desarrollo de la enfermedad celíaca. Es decir, al tener la combinación de los dos factores (el gluten y el reovirus), se producen muchas más metilaciones (o modificaciones) en este gen, lo que genera mucha más proteína inflamatoria, y pone en marcha una cascada inflamatoria que puede contribuir al desarrollo de la celiaquía.
Estos hallazgos refuerzan la idea de que las infecciones virales desempeñan un papel importante en el desarrollo de la enfermedad celíaca y demuestran, por primera vez, que las modificaciones del ARN pueden actuar como un mecanismo que conecta infección e inflamación.
En otro orden de cosas, el estudio abre la puerta a nuevas estrategias terapéuticas basadas en fármacos capaces de prevenir o revertir estos cambios, con el objetivo de reducir el riesgo o la progresión de la enfermedad. De manera relevante, el equipo de investigación ha observado que este efecto puede revertirse mediante el uso de fármacos que modulan estas modificaciones del ARN, como la simvastatina, un medicamento ya probado para uso humano.
En la actualidad, el laboratorio del grupo FunImmune de la EHU sigue analizando las marcas de metilación, y buscando compuestos que puedan cambiar esas marcas, para constatar que existen muchos compuestos naturales que parecen regularlas.
En este sentido, Castellanos ha remarcado la complejidad de la enfermedad celíaca al afirmar que “hace falta tener muchas piezas para completar el puzle. Nuestro laboratorio es actualmente el único que trabaja en modificaciones del ARN en enfermedad celíaca, y este estudio ha ayudado a colocar otra pieza en el puzle. Pero necesitamos más piezas, porque es muy complejo. La ciencia básica es fundamental para dar el salto a la clínica”.
Este estudio se enmarca en la tesis doctoral realizada por Maialen Sebastian de la Cruz en el departamento de Genética, Antropología Física y Fisiología Animal de la EHU, bajo la dirección de la Dra. Ainara Castellanos Rubio y del Dr. José Ramón Bilbao Catalá. El estudio ha contado con la colaboración de miembros del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia en Nueva York, Estados Unidos.

