La celiaquía continúa siendo una patología infradiagnosticada, y la complejidad de su diagnóstico radica en que no todos los pacientes presentan los síntomas digestivos clásicos ni alteraciones evidentes en las pruebas habituales. Identificar el denominado “patrón celíaco”, una alteración específica en la proporción de los linfocitos intraepiteliales, podría ser una de las soluciones al problema.
Según ha explicado la Dra. Natalia López Palacios, especialista en Aparato Digestivo del Hospital Ruber Internacional, “la enfermedad celíaca es muy heterogénea, y muchos pacientes tienen síntomas digestivos leves, atípicos o incluso manifestaciones extraintestinales como anemia, cefaleas, infertilidad, osteoporosis o cansancio crónico. Mientras que otros pueden estar completamente asintomáticos”.
Además, en fases iniciales de la enfermedad o en personas que han reducido el consumo de gluten por su cuenta, las pruebas serológicas y la biopsia convencional pueden resultar normales o discordantes, lo que dificulta alcanzar un diagnóstico concluyente.
En este sentido, están cobrando especial relevancia algunas técnicas diagnósticas avanzadas que permiten estudiar con mayor precisión la respuesta inmunológica de la mucosa intestinal. Entre ellas, destaca un estudio que analiza los linfocitos intraepiteliales en la biopsia duodenal mediante citometría de flujo. Según señala la Dra. López Palacios, “se trata de analizar los linfocitos presentes en el epitelio del intestino delgado. Gracias a la citometría de flujo podemos identificar un patrón inmunológico característico de la enfermedad celíaca”.
A diferencia de la histología convencional, centrada en detectar el daño estructural del intestino, como la atrofia de las vellosidades, esta técnica permite identificar alteraciones inmunológicas que perduran en el tiempo incluso cuando el paciente ya sigue una dieta sin gluten y la mucosa ha recuperado su aspecto normal.
Uno de los hallazgos clave de esta técnica, que se lleva a cabo en el Hospital Ruber Internacional, uno de los pocos centros que la realiza en la actualidad, es la identificación del denominado “patrón celíaco”, una alteración específica en la proporción de los linfocitos intraepiteliales.
Según la especialista, “este patrón se caracteriza por un aumento de los linfocitos T gamma-delta y una disminución de las células CD3-. Es altamente específico de la enfermedad celíaca y nos permite confirmar el diagnóstico cuando otras pruebas no son concluyentes”.
Esta información resulta especialmente útil en pacientes con enfermedad celíaca seronegativa, con lesiones histológicas mínimas, en casos con resultados discordantes entre serología y biopsia, o en personas que han iniciado una dieta sin gluten sin indicación médica previa.
La utilidad de esta técnica está reconocida en el Protocolo para el diagnóstico precoz de la enfermedad celíaca del Ministerio de Sanidad, que recomienda su uso en situaciones clínicas complejas o dudosas.

