Castilla-La Mancha busca radiografiar la celiaquía en su territorio y para ello ello, la Consejería de Sanidad ha aprobado el establecimiento de un registro de las personas que padecen esta patología, con el objetivo de conocer la prevalencia de este trastorno autoinmune crónico en la región y su distribución geográfica, una información que podrá ser empleada para una mejor optimización de los recursos dedicados a este problema de salud.
Desde este departamento autonómico confían que este instrumento permita el desarrollo de programas para potenciar la adherencia al tratamiento, además de fortalecer las intervenciones sociosanitarias o la gestión de la enfermedad. En este sentido, se espera que el registro ayude a homogeneizar y simplificar el abordaje de cuestiones procedimentales en las relaciones entre el paciente y el conjunto de la administración.
La inscripción de los pacientes que no pueden ingerir gluten servirá como base de datos para todo el sistema público; y de hecho, se impulsará el intercambio de información entre todos los actores que integran este espectro, tanto a nivel regional como nacional.
La Consejería de Sanidad castellano-manchega ha puntualizado que este registro está planteado únicamente para celíacos. De esta forma, las personas afectadas por intolerancia o sensibilidad al gluten, incluso una alergia, quedan excluidos de esta base de datos.
En caso de pertenecer al grupo objeto de la iniciativa autonómica, el futuro inscrito deberá presentar una serie de datos para su anotación. De esta manera, tendrá que entregar nombre y apellidos, número de DNI, código de identificación personal de su tarjeta sanitaria, sexo, fecha de nacimiento, domicilio y teléfono de contacto, además de información sobre su patología, como la fecha de diagnóstico y servicio de salud en el que se realizó y la entidad asistencial donde se lleva a cabo el seguimiento de su caso.
Por otro lado, la solicitud de inscripción ha de ir acompañada de un informe médico que señale que la persona padece celiaquía, en el que se incluirá el número de colegiado del facultativo que lo emitió. A su vez, se adjuntarán una copia del DNI y el certificado de empadronamiento. En las solicitudes presentadas vía un representante, se requerirá la acreditación de dicha persona.
El registro ayudará a la orquestación de medidas más certeras a favor de la población celíaca; y el inscrito deberá comunicar en el plazo de un mes cualquier variación que se produzca en los datos que consten en el registro, junto a la documentación que valide la modificación.
Esta herramienta también demanda cancelación en caso de traslado de residencia a otra comunidad autónoma, defunción o falta de veracidad de los datos que determinan el mantenimiento de la anotación.
Por otro lado, la normativa publicada establece un plazo de 36 meses para la adecuación de los requisitos de equipamiento, personal y funcionamiento en servicios de Farmacia y depósitos de medicamento de los centros sociosanitarios. De este modo, se reforzará la implantación del decreto que aborda el registro de celíacos.
Según datos de la Asociación de Celíacos de Castilla-La Mancha, alrededor de 1.600 personas cuentan con un diagnóstico oficial, aunque se estima que 13.300 más podrían sufrir este problema en la región.

